miércoles, 3 de diciembre de 2014

Academia Gráfica de Buenos Aires : "PABELLON ARGENTINO".


Este edificio fué a principios del siglo XX nuestro primer Museo Nacional de Bellas Artes.
Es una historia harto conocida para los especialistas y amantes de la arquitectura pero quizá poco frecuentada por el gran público.  Constituye una de los tantos episodios de saqueo y destrucción del patrimonio colectivo, es decir, de lo que nos pertenece.
Se trataba de una estructura de enormes dimensiones, desarmable, construída en hierro, acero, cobre, azulejos, mosaicos, porcelanas, ladrillos barnizados y vitraux, que fuera originalmente el pabellón argentino en la exposición de París del año 1889, donde acompañó en su presentación en sociedad a la legendaria torre Eiffel, y que fuera premiada como la mejor de Sudamérica.  El protagonismo del hierro en un extraño maridaje de arte neoclásico y metalurgia relacionaba a nuestro pabellón con la torre gala, y hasta pudo desplegar sus 1600 metros cuadrados a su lado.
Fue un ejemplo superlativo de arquitectura metálica "transportable".  (La torre "Eiffel" podría haber sido desmontada si lo hubieran querido)

Un vez finalizado el evento, el edificio fué desarmado, transportado por barco y vuelto a ensamblar en la Plaza San Martin, pero ahora convertido en Museo Nacional de Bellas Artes en el período que va de 1910 a 1933 (foto 2).
En ése fatídico 1933 este increíble monumento a la arquitectura industrial fué descuartizado, dispersado y desaparecido, con la complicidad de los habituales funcionarios analfabetos puestos a dirigir cultura en nuestro país.  Algunos de sus restos, como fragmentos de una explosión, pueden aún verse en la avenida Cabildo, el patio de la Escuela Raggio, y algunos otros lugares de la ciudad.  Son las esculturas de bronce que coronaban remates y frontispicios.
Hoy, los turistas de todo el mundo que visitan Buenos Aires harían cola para poder recorrer esta estructura emblemática, auténtico símbolo de época que funcionaba como una caja mágica llena de sugerentes espacios y mensajes en clave.
Bueno, ya no está, desapareció.  Los eternos e ignotos infelices de galera y bastón nos la secuestraron para siempre.  
Buenas tardes. 













lunes, 17 de noviembre de 2014

Academia Gráfica de Buenos Aires. "Caras y Caretas". Juan Carlos Alonso.


Repasaremos hoy algunas de las obras de un genial dibujante autodidacta proveniente de Galicia y que recalara siendo muy jóven en la revista "Caras y Caretas" (la antigua, la original).
Juan Carlos Alonso dominaba sin esfuerzo aparente las técnicas del pastel, la acuarela, el gouache, el óleo, la tinta, etc.  En fin, todo. 
Caracterizado por un sentido harto refinado de la composición y le elección de una paleta sin estridencias, nos dejaba percibir que toda esa vestidura descansaba sobre una estructura elegante, esencial, sólida, sin fisuras, que era el arma secreta de todos los muchachos de la revista, el dominio absoluto del dibujo. 
Causa asombro pensar que estas maravillas, por ser "arte popular", estaban al alcance de todos, eran imágenes paras las masas.  Siempre me pregunté si habrán intuído en algún momento que su trabajo funcionó además como un mecanismo que disparó innumerables vocaciones, como por ejemplo la mía, una más entre tantas otras.
Juan Carlos fué el padre de otro genio llamado Raúl Alonso, también en sus comienzos ilustrador de revistas y luego tremendo pintor.  Par ver y reflexionar.  Buenas tardes.





miércoles, 29 de octubre de 2014

Quino y el Rey desnudo.


En un país como el nuestro, con una marcada debilidad por la crianza industrial de vacas sagradas, quisiera opinar con todo respeto acerca de un tema ciertamente controvertido, aunque soy consciente de los riesgos que corro. 
Siempre miré con atención las páginas humorísticas de Quino, las dominicales, por su tratamiento del espacio, de los ambientes, de la escenografía.  Me gustaba mucho la representación que él hacía de la arquitectura.
En una gran cantidad de casos, para reforzar su idea, Quino echaba mano a lugares imponentes (despachos oficiales, búnkers de empresarios, palacios, tribunales, etc.), lo cual insectificaba aún más a las patéticas criaturas  que se veían allá abajo, bien abajo, pero eso sí, entre columnas y cortinados.  
Ese contraste entre la magnificencia del ambiente y las míseras demostraciones de poder de los humanos era muy eficaz, porque Quino, como todos sabemos, es un pensador antes que humorista.
Por todas estas razones es que me asombró tanto la ceremonia de entrega de los premios denominados "Princesa de Asturias", a todas luces una de las tantas operaciones para reposicionar a una elite deleznable.  Las fotos del evento publicadas por el diario del establishment, "El Pais", son para mi notables porque parecían haberse inspirado tanto coreográfica como visualmente, en una página dominical de Quino.
Ahí vemos a este personaje que ahora denominan "El Rey", cuya única tarea es pasear con su mujer y la niñas, siempre sonrientes, calmos y afables, atentos al único trabajo que conocen, el del ritual, entregando el premio. Es que su padre tuvo que "abdicar" para salvar el pellejo luego de chapotear durante decenios entre putas, negociados y cadáveres de elefantes, y su hermana y cuñado permanecen disimulados bajo la alfombra, por robar a cuatro manos.  Que otro remedio que trabajar de "Rey" le quedaba al pobre tipo, alguien tenía que hacerlo.
Bueno, resulta que estos personajes deciden darte un premio en un ámbito de absoluta y real majestuosidad.
Una semana después, presidentes de partidos políticos, alcaldes, senadores, dirigentes empresarios, etc., son apresados por corrupción extrema, es decir, por ladrones. España está conmocionada, parece ser que la mayor parte de la dirigencia está compuesta por cleptómanos.
Mientras las colas de desocupados se extienden por toda la península, ellos robaban, se divertían, mataban elefantes.
Y es entonces que reparamos en la figura de Quino, que  más allá de sus deseos y frente a un compromiso ineludible, quedó capturado dentro de uno de sus habituales chistes sobre la naturaleza del poder, en el otoño de la vida.  
Caramba, ahora que lo pienso, quizá todos los que nos dedicamos a organizar alguna idea a través de dibujos quedemos finalmente atrapados dentro de ellos, tarde o temprano.  Tal vez sea ése nuestro destino.  Chicos, les sugiero que traten de dibujar lo mejor posible, que se esmeren, porque uno nunca sabe.  Imaginate el infierno que le espera a Milo Lockett y a unos cuantos más que conozco, si esto llegara a ser cierto.
En fin, paradojas, parábolas, creo que era algo así.  Buenas tardes.



jueves, 4 de septiembre de 2014

"IT WAS A DARK AND SILLY NIGHT…"


Años atrás, Art Spiegelman y su mujer, Françoise Mouly, invitaron a una serie de autores a colaborar en un libro de cómics.  La consigna fué que todas las historias debían comenzar con la siguiente frase: "It was a dark and silly night…".
Como ven, un frase bastante extraña, pero abierta a cualquier posibilidad.  Mi idea (una zorra adormece con cuentos y tazas de té a un conejo para intentar comérselo) me dio la posibilidad de utilizar dos estéticas : una para los dos protagonistas, y otra para los relatos.  Muy simple.
El libro fué publicado por Harper-Collins, ciudad de New York.
Gracias por la atención.  Buenas tardes.