viernes, 17 de abril de 2015

MIs mejores fracasos. My best failures. Berlin.

Allá por los años 20 o 30, si mal no recuerdo, yo estaba en Berlín tratando de ejercer mi profesión. Una agencia me había encargado un par de trabajos, había bastante dinero de por medio. Lo hice lo mejor que pude ya que era una buena oportunidad para establecerme.
Presenté un par de ideas que fueron rechazadas por el director artístico casi sin mirarlas.  Se trataba de un individuo pequeño que lucía un ridículo bigotito bajo la nariz y que te miraba fijo, sin pestañear.  Me habían dicho que era un gran acuarelista, un tipo hipersensible, pero a mi se me heló la sangre.

Practicamente huí del lugar, me despedí de mi desconsolada Frieda, y al otro día abandoné Berlin.




miércoles, 8 de abril de 2015

Mis mejores fracasos. My best failures.


Entre 1920 y 1930 recibí varias propuestas para realizar algunas cubiertas de la afamada revista "Life", pero mis propuestas fueron invariablemente rechazadas.  Alegaron que las imágenes nada tenían que ver con el tema en cuestión, ni con el espíritu de la revista.  Probablemente tuvieran razón, no sé, no me acuerdo, pasaron muchos años.  Aún las conservo.  Buenas tardes.




jueves, 2 de abril de 2015

Tropikal Mambo. página 30, capítulo 5.

Un cortejo fúnebre acarreando el cadáver de un marinero francés que murió de amor fue el último obstáculo que obstruía el camino. 
Aguardamos casi veinte minutos, hasta que se hundieron en el mar.  Nos hicimos la señal de la cruz. 

Es que en esta parte del mundo somos católicos.


"Un cortège funèbre charriant le cadavre d'un marin français qui était mort d'amour fut le dernier obstacle qui bloquait le chemin. Nous attendîmes presque vingt minutes, jusqu'à ce que la mer les engloutissent. Nous nous signâmes. Car dans cette partie du monde nous sommes très catholiques."


martes, 3 de marzo de 2015

Academia Gráfica de Buenos Aires. Tropikal Mambo.

Tremendo, asombroso último capítulo, donde el personaje intenta asesinar al autor
para torcer el final!  Dios mío, qué locura!  
Aparición: 2015, Francia.
Buenas tardes.

Formidable, étonnant dernier chapitre, où le personnage tente d'assassiner l'auteur pour tordre la fin! Mon Dieu, quelle folie! 
Parution: 2015, France.

Bon après-midi.




miércoles, 31 de diciembre de 2014

Academia Gráfica de Buenos Aires. William Carr Beresford & Wife. Portrait. (pastel on canvas, 100 x 200 cm, fragment)


William Beresford was the illegitimate son of the Marquess of Waterford. 
He entered the British Army in 1785, and after several unlucky adventures in Africa and Spain, suddenly  decided to attack Buenos Aires in 1806.  The city was occupied for 46 days.  That illegitimate situation allowed him to become illegitimate governor of the city, steal its treasure and send it to London in a hurry.  Just a few days later his forces were defeated by Santiago de Liniers small popular militia. After being prisoner for six months, he managed to escape and arrived in England in 1807.

Once in London, and after some irrelevant military adventures,  William held an illegitimate romance with his first cousin Louisa Beresford that ended in a quick marriage as to silence high society gossips. The couple was childless for fear of having mentally weak children as William was.  This poor bastard died in january 1854 and was buried in an illegitimate cemetery outside London. 
Good afternoon.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Academia Gráfica de Buenos Aires : "PABELLON ARGENTINO".


Este edificio fué a principios del siglo XX nuestro primer Museo Nacional de Bellas Artes.
Es una historia harto conocida para los especialistas y amantes de la arquitectura pero quizá poco frecuentada por el gran público.  Constituye una de los tantos episodios de saqueo y destrucción del patrimonio colectivo, es decir, de lo que nos pertenece.
Se trataba de una estructura de enormes dimensiones, desarmable, construída en hierro, acero, cobre, azulejos, mosaicos, porcelanas, ladrillos barnizados y vitraux, que fuera originalmente el pabellón argentino en la exposición de París del año 1889, donde acompañó en su presentación en sociedad a la legendaria torre Eiffel, y que fuera premiada como la mejor de Sudamérica.  El protagonismo del hierro en un extraño maridaje de arte neoclásico y metalurgia relacionaba a nuestro pabellón con la torre gala, y hasta pudo desplegar sus 1600 metros cuadrados a su lado.
Fue un ejemplo superlativo de arquitectura metálica "transportable".  (La torre "Eiffel" podría haber sido desmontada si lo hubieran querido)

Un vez finalizado el evento, el edificio fué desarmado, transportado por barco y vuelto a ensamblar en la Plaza San Martin, pero ahora convertido en Museo Nacional de Bellas Artes en el período que va de 1910 a 1933 (foto 2).
En ése fatídico 1933 este increíble monumento a la arquitectura industrial fué descuartizado, dispersado y desaparecido, con la complicidad de los habituales funcionarios analfabetos puestos a dirigir cultura en nuestro país.  Algunos de sus restos, como fragmentos de una explosión, pueden aún verse en la avenida Cabildo, el patio de la Escuela Raggio, y algunos otros lugares de la ciudad.  Son las esculturas de bronce que coronaban remates y frontispicios.
Hoy, los turistas de todo el mundo que visitan Buenos Aires harían cola para poder recorrer esta estructura emblemática, auténtico símbolo de época que funcionaba como una caja mágica llena de sugerentes espacios y mensajes en clave.
Bueno, ya no está, desapareció.  Los eternos e ignotos infelices de galera y bastón nos la secuestraron para siempre.  
Buenas tardes. 













lunes, 17 de noviembre de 2014

Academia Gráfica de Buenos Aires. "Caras y Caretas". Juan Carlos Alonso.


Repasaremos hoy algunas de las obras de un genial dibujante autodidacta proveniente de Galicia y que recalara siendo muy jóven en la revista "Caras y Caretas" (la antigua, la original).
Juan Carlos Alonso dominaba sin esfuerzo aparente las técnicas del pastel, la acuarela, el gouache, el óleo, la tinta, etc.  En fin, todo. 
Caracterizado por un sentido harto refinado de la composición y le elección de una paleta sin estridencias, nos dejaba percibir que toda esa vestidura descansaba sobre una estructura elegante, esencial, sólida, sin fisuras, que era el arma secreta de todos los muchachos de la revista, el dominio absoluto del dibujo. 
Causa asombro pensar que estas maravillas, por ser "arte popular", estaban al alcance de todos, eran imágenes paras las masas.  Siempre me pregunté si habrán intuído en algún momento que su trabajo funcionó además como un mecanismo que disparó innumerables vocaciones, como por ejemplo la mía, una más entre tantas otras.
Juan Carlos fué el padre de otro genio llamado Raúl Alonso, también en sus comienzos ilustrador de revistas y luego tremendo pintor.  Par ver y reflexionar.  Buenas tardes.