jueves, 24 de abril de 2014

Lección de dibujo.


Tengo desde hace más de 20 años un amigo holandés.  Conocí a Pat Andrea gracias a Guillermo Roux, y fué Pat quien que me ayudó a vender mi primer libro en Francia en el año 1991.  Es uno de los grandes dibujantes de ésta época y su gran mérito es que volvió a poner sobre el tapete la necesidad de dominar el oficio como condición necesaria para poder expresar el discurso.   
Pat Andrea nunca renegó del arte gráfico impreso.  Mal podría haberlo hecho ya que uno los estímulos estéticos que más valora fué el "Cisco Kid", de José Luis Salinas, historieta que leía cuando niño, en su Holanda natal.  Las vueltas de la vida lo llevaron a tener una vida errante que le deparó una mujer argentina, algunos hijos, y dos talleres, uno en Palermo y el otro en Paris.
En Puerto Madero, uno de los lugares más impersonales del mundo, se inauguro sin embargo una muestra de 50 originales de gran tamaño que dieron lugar a un libro increíble.  Se trata de la versión que la editorial francesa Diane de Selliers publicó de "Alicia en el país de las maravillas".
Está en la fundación Fortabat, si tienen tiempo, no se la pierdan.   Se pueden entender muchas cosas que cuesta explicar.  Adviertan el impensado y estelar protagonismo de  nuestra amiga la carbonilla, de sobresaliente actuación entre los demás materiales, y además, la inconcebible energía de éste personaje que ni siquiera pudo refrenarse y  dibujó con carbón las paredes del inmenso lugar.  En fin, una auténtica  bestia, una de verdad.  Buenas tardes.


2 comentarios:

Carlos Nieto dijo...

Que pena no estar en Argentina!
El comentario: ''algunos hijos'' me hizo sonreir :-)

Vladimiro Di Vito dijo...

Argrntina was built proudly from my italian old grneration and from an hardpiece will born a masterpiece of life